El factor de transferencia y su uso en la artritis reumatoide

Se trata de un padecimiento que se presenta con una incidencia de tres casos nuevos cada año por cada 10 mil habitantes de la población. ¿De qué hablamos? De la artritis reumatoide (AR). Es un padecimiento en el cual puede ser utilizado el factor de transferencia como adyuvante del tratamiento.

Una enfermedad autoinmune, es decir, que el organismo se defiende atacando a las propias células que lo protegen. Con respecto a su origen, algunos especialistas creen que puede tener un origen genético, puesto que el propio sistema inmune ataca a las articulaciones, esto es, que no las reconoce como propias y por ello se inflaman.

Se trata de un padecimiento crónico y degenerativo que se caracteriza por provocar inflamación en la membrana conocida como sinovial, la cual es una membrana que protege y cubre los cartílagos de las articulaciones.La enfermedad produce destrucción progresiva con riesgo de deformidad, perdida del movimiento e incapacidad funcional.

Es muy importante el diagnostico a tiempo acudiendo al médico ante la presencia de los primeros síntomas, ya que independientemente de los problemas físicos existen también problemas emocionales que afectan severamente la calidad de vida del paciente. Debido a la deformación articular, se afecta el aspecto del cuerpo lo que lleva a un efecto psicológico negativo como baja autoestima, depresión y temor al rechazo.

El tratamiento de la Artritis Reumatoide abarca dos tipos de medicamentos;

Por un lado, los que se utilizan diariamente para aliviar los síntomas de dolor, como los antiinflamatorios y analgésicos.Y por otra parte, los de acción lenta como los fármacos antirreumáticos para combatir la enfermedad.Uno de los efectos adversos de estos medicamentos es la “Aplasia Medular” que es la desaparición de las células de la producción de la sangre en la medula ósea. Por lo que es muy recomendable el uso de tratamientos de apoyo como el factor de transferencia ya que actúa como modulador, regulando la respuesta inmune cuando esta se encuentra en niveles bajos debido a la producción de anticuerpos producidos.

Es decir, el uso del factor de transferencia es altamente recomendable para ser utilizado como adyuvante en este tratamiento, lo que se traduce en una mejora en el estado clínico, en otras palabras, mejorando la calidad de vida, esto permite que los tratamientos usados para este padecimiento sean menos, disminuyendo de esta manera los síntomas y la dosis.


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